ENGORDÓ POR UNA TERRIBLE ENFERMEDAD Y SU NOVIO NUNCA LA DEJÓ. ELLA LE DEJÓ UNA INCREÍBLE SORPRESA AL MORIR

Hay historias de amor que inspiran, hay otras que motivan y llegan al corazón, pero la historia que te contaremos a continuación, te marcará de por vida.

Él estudiaba ingeniería en sistemas y ella se dedicaría a los negocios internacionales.

Llevaban 4 años de novios y aún se amaban como el primer día.

Desgraciadamente, la vida puede traer problemas difíciles que ponen a prueba a los amores verdaderos. Así pasó.

Al cumplir 25 años, Holly empezó a subir de peso de una manera sorprendente. Ni las dietas ni el ejercicio podían detener su aumento de tamaño, así que fue al médico y la diagnosticaron con hipotiroidismo. Una enfermedad que ataca la producción de hormonas tiroideas, provocando aumentos exagerados de peso.

Holly entró en una gran depresión, pero John nunca la dejó sola. Siempre le dijo que la amaría sin importar lo mucho que engordará.

Tomando tratamientos y medicamentos, así pasaron los meses, Holly nunca pudo controlar su enfermedad y engordó más de 50 kilos. Padecía de obesidad mórbida y su salud estaba en peligro.

Muy por el contrario de lo que cualquier hombre haría, John permaneció a su lado. Subió más de 8 kilos, pues por apoyo a su mujer, quería ser gordito como su amada; sin embargo, la diferencia de peso era brutal.
Gracias a su condición, Holly se vio obligada a abandonar sus estudios. No soportaba las miradas y los comentarios de sus compañeros que critican sin saber lo que estaba sucediendo.

Ambos decidieron mudarse juntos, para que ella se encargara del hogar y John siguiera estudiando. Así lo hicieron hasta que él se graduó.

 

A pesar de la enfermedad y la tristeza de su mujer, John estaba convencido de amarla con todo su ser y así lo hizo hasta el último momento. Él la animaba y la quería, la cuidaba con todo su corazón y hacía que se tomara esos medicamentos que ella tanto odiaba.

John siempre la motivó, sacando sonrisas con todas sus locas ocurrencias. Holly nunca había sido tan feliz.

Así pasaron 3 años, ambos se habían acostumbrado a su situación y la vivían con ánimo y humor. Desgraciadamente, una tarde cualquiera, el corazón de Holly decidió que era momento de parar.

Pareciese que ella lo sabía, pues esa noche se vistió de gala y ambos cenaron juntos, antes de irse a la cama. Esa noche se quedó dormida y ya no despertó. Entre risas y recuerdos, Holly y John se dijeron te amo por última vez.

A la mañana siguiente, John se levantó para ir al trabajo, dejando dormir a su querida, hasta que se percató que algo no estaba bien. Holly no estaba respirando.

Desecho en desesperación, John habló una ambulancia, pensando que su mujer se salvaría.

Al llegar al hospital recibió la penosa noticia. El amor de su vida había fallecido por un ataque al corazón.

Impactado por lo sucedido, John regresó a su casa, aún sin asimilar lo que había sucedido. En ese momento, al lado de la cama, encontró una carta:

“Mi amor, se que en estos momentos ya no estaré a tu lado. Sabes que odio las despedidas, así que preferí escribirte esta carta. No encontré el valor decírtelo en persona. Perdóname, sabes que soy muy cobarde.

 

Sabía que moriría mi amor, el doctor me lo había dicho, necesitaba una operación que me dejaría en cama por más de 10 meses y yo no estaba dispuesta a pasar, ni hacerte pasar por eso.

He vivido lo suficiente y agradezco que mi vida la pasara a tu lado.

Quiero que sepas que te amo con todo mi ser y mi alma. Los años que viví, no los cambiaría por nada, pues a pesar de todo, permaneciste a mi lado, llenándome de tu amor y tu cariño. A donde sea que vaya, ese amor se va conmigo y ni aunque escribiera dos libros, nunca encontraría las palabras para agradecerte mi John.

Eres el hombre más fantástico que he conocido y por eso, quiero que vivas tu vida como una aventura y que llenes a todos los demás con el mismo amor que a mi me diste. Quiero que viajes y que conozcas, que te inspires y te enamores, pues un hombre como tú, merece ser amado durante toda su vida.

Yo no podré acompañarte mi amor y prefiero que así sea, pues nunca me hubiera perdonado que te quedarás a ver como mi enfermedad acababa conmigo y sé que lo hubieras hecho.

Quiero que sepas que me voy feliz y enamorada, pues tuve la bendición de vivir junto al amor de mi vida.

Te amo John y siempre te amaré. Te estaré esperando mi cielo. Por siempre tuya, Holly.”

Debajo de la carta había un testamento donde Holly heredaba a John una suma de 10 millones de dólares. Ella pertenecía a una familia millonaria y él nunca lo supo. Su amor fue desinteresado y puro, honesto como el amor verdadero.

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